Por: José Rafael Espinel Páez
En la Mesa, Cundinamarca, el domingo 27
de diciembre, a las 3:00 p.m., bajo un sol canicular y en medio de las
festividades de fin de año, más de un centenar de habitantes de varios
conjuntos residenciales se congregaron en la vía Bogotá-Girardot, en la salida
hacia Anapoima, con ollas, cacerolas, botellones de plástico y vuvuzelas.
Gritaban: ¡Queremos agua! ¡Queremos agua! ¡Queremos agua!
Este grito se hace cada día más fuerte en
muchas poblaciones de Colombia y el mundo. En Colombia, el problema se agravó y
se viene agudizando desde la Constitución de 1991, cuyo artículo 365 dio vía
libre a la privatización de los servicios públicos. Desde entonces dejamos de
ser usuarios para convertirnos en clientes. Los grandes beneficiarios del
negocio son principalmente el capital financiero y sus trasnacionales.
Lo más preocupante es la respuesta clientelista
de Santos: hacer casas sin tener resuelto del todo el problema de los servicios
públicos. Brilla además por su ausencia una verdadera política pública de
defensa del ciclo hidrológico y de encima, Santos insiste en vender a ISAGEN,
la gallina de los huevos de oro. El impacto de esta venta en el tema del agua es
incierta y preocupante, por ejemplo Abdón Espinosa Valderrama con “cierto dolor
de patria” dice: en esta venta “Cabe
suponer que incluye las aguas de sus hidroeléctricas y, en esta hipótesis,
preguntar si es por toda la eternidad”. (Ver: http://bit.ly/1R14EKE).
Para colmo, el gobernador
de Cundinamarca Jorge Rey, se
conforma con continuar “con la
contratación de carro-tanques y la solicitud de un préstamo de
350.000 millones de pesos” para atender la
crisis actual.
https://t.co/VSJDoYWG6C
Recordemos que en el 2008 el mismo Rey, como alcalde de Funza, respaldó
el Plan Departamental de Agua (Decreto 00180 de 2008). Así, 107 municipios comprometieron vigencias
futuras en la creación de la Empresa Pública de Cundinamarca (Ver: http://bit.ly/1R0sKVK), que prometía garantizar el
abastecimiento de agua potable para el departamento, lo cual, obviamente, esta aún
por verse.
¿Qué hacer? Debemos retomar los puntos
del referendo: “1. Que el acceso al agua sea un derecho fundamental. 2. Que se
garantice un mínimo vital gratuito para los hogares colombianos. 3. Que los servicios públicos de acueducto y
alcantarillado no se privaticen y sean prestados por entidades públicas o por
acueductos comunitarios sin ánimo de lucro con participación y control
social. 4. Que se garantice la efectiva
conservación del medio ambiente necesario para que haya agua abundante y limpia”.
Para este referendo recogimos más de dos
millones de firmas, pero infortunadamente la mayoría de congresistas no las tuvo en cuenta. Lo anterior reafirma
que solo cuando la población se organice en ligas y comités de usuarios y en
toda Colombia se escuche el grito: !QUEREMOS AGUA!, con la contundencia con que
lo hacen los habitantes de La Mesa, Facatativá, Ibagué y muchas otras
localidades, seremos escuchados y acatados.
La Mesa,
Cundinamarca. Enero 1 del 2016
E-mail:
ligauspd@gmail.com Celular 300 888 39 00 http://www.ligauspd.blogspot.com.co
No hay comentarios.:
Publicar un comentario