Eduardo Benavides Legarda
En acatamiento de los mandatos del Fondo Monetario Internacional, que son la expresión de la política económica neoliberal impuesta al mundo por los Estados Unidos, el año pasado el gobierno nacional anunció su decisión de privatizar ISA e ISAGEN, aduciendo diversos argumentos: primero, que la falta de “competencia” en el sector eléctrico distorsiona los precios en desmedro del consumidor; segundo, la falta de recursos para la expansión del sistema eléctrico y la necesidad de que el sector privado participe de ese proyecto; y tercero, la necesidad que tiene el gobierno de recursos para aliviar el déficit fiscal, en razón que edica la mayor parte del presupuesto nacional al servicio de la deuda externa.
ISAGEN e ISA son las empresas estatales colombianas encargadas de la generación y comercialización de energía, la una, y la otra, de su transmisión. La nación es propietaria del 76,19 por ciento ISA y del 76,88 por ciento en ISAGEN. El resto es de empresas estatales del orden departamental y municipal.
ISAGEN es propietaria de las centrales de San Carlos, Jaguas y Calderas, en Antioquia, de Termocentro, en Cimitarra, Santander. Genera el 13,4 por ciento de la energía nacional. ISA tiene el 100 por ciento del transporte de energía de alto voltaje (500 kilovoltios y 1.068 kilómetros en redes.) y el 66 por ciento de la red de medio voltaje (230 kilovoltios y 6.058 kilómetros en redes), interconectando 30 susbestaciones. Controla el sistema interconectado nacional con 30 centrales eléctricas y 60 unidades térmicas e interconecta a Venezuela y Ecuador. En 1998 realizó electrificación rural para 9.116 viviendas en 34 municipios, particularmente de los departamentos de Tolima, Huila, Caldas, Antioquia y Valle del Cauca, por valor de 4.267 millones de pesos.
A 31 de diciembre de 1998, ISA declaró en su balance anual poseer activos por valor de dos y medio billones de pesos, un patrimonio de billón y medio de pesos y utilidades para el año por 164.473 millones de pesos, aproximadamente 80 millones de dólares. Es decir, son empresas colombianas estatales, estratégicas, eficientes y rentables.
Desmintamos cada uno de los argumentos dados por el gobierno para privatizarlas: dice que la competencia mejora las tarifas. Ya el 40 por ciento de la generación de energía está en manos privadas. Y en las ciudades donde se ha privatizado el servicio, como el caso de Bogotá, lejos de disminuir las tarifas se han incrementado muy por encima del índice de inflación anual, en perjuicio siempre de los consumidores. Conclusión: no sólo no han rebajado las tarifas; por el contrario, las electrificadoras además han anunciado el incremento de las tarifas por los atentados contra las torres de transmisión y la eliminación de los subsidios para los estratos 1, 2 y 3, por incumplimiento del gobierno en los pagos.
Segundo argumento: la necesidad de recursos para el plan de expansión eléctrica. El gobierno ha dicho que va a dedicar el 10 por ciento de lo que se venda a ISAGEN, o sea 45 millones de dólares (puesto que el precio de venta es de 450 millones de dólares), al plan de expansión eléctrica nacional. Ese dinero es completamente insuficiente para cualquier programa serio de expansión eléctrica, más si se tiene en cuenta que durante 1998 las utilidades de ISA fueron de 80 millones de dólares. Es decir, hablamos de que el gobierno de Pastrana piensa invertir menos incluso de lo que hoy invierte ISA en expansión. Se nos está engañando a los colombianos.
Tercer argumento: el déficit fiscal. El gobierno aduce que requiere dinero para los gastos del Estado durante el presente año. De nuevo insistimos que el gobierno dedica la mayoría de los recursos al servicio de la deuda externa. Por tanto estos 450 millones de dólares tendrían fundamentalmente esa destinación y terminaríamos saliendo de un bien rentable simplemente para tapar un pequeño hueco presupuestal.
Como se deduce, ningún argumento del gobierno es válido para justificar la privatización de ISA e ISAGEN. ¿Qué hay detrás de todo esto ? ¿Cuál es la verdadera razón para privatizar? Es el mandato neoliberal del Fondo Monetario Internacional (FMI), expresado en el “El Consenso de Washington”, que busca, entre otros aspectos, la transferencia de los activos del Estado de alta rentabilidad a las manos del capital privado, internacional principalmente, para que se beneficie de sus utilidades. Recordemos que los bienes públicos son de todos los ciudadanos y fueron hechos con el esfuerzo de muchísimas generaciones.
Pero más aberrante que la decisión de vender este bien público, ha sido el procedimiento utilizado para hacerlo. Cuando el gobierno comunicó la decisión de vender ISA e ISAGEN, Empresas Públicas de Medellín (E.P.M) anunció su interés de entrar en el negocio, como podía hacerlo de acuerdo a la legislación vigente. Sin embargo, la Comisión Nacional Reguladora de Energía -CREG- inmediatamente procedió a cambiar las normas para impedir que E.P.M. pudiese participar en la compra de ISAGEN. Y como aún con los cambios hechos, las Empresas Públicas de Medellín todavía podían participar del negocio, entonces volvió a cambiar las reglas para que quedara en condiciones desfavorables y así fueran los consorcios del capital privado los que se apoderasen de ISAGEN. Es decir, hay un desmesurado y sospechoso interés del gobierno nacional por que sea el capital privado el que se quede con ISAGEN. Es importante señalar aquí que al privatizar esta parte importante del sistema eléctrico nacional se están creando las condiciones para privatizar las Empresas Públicas de Medellín.
Y como si todo lo anterior no fuera suficiente, viene ahora el precio por el cual se pretende vender a ISAGEN. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, coordinado por el catedrático Carlos Guillermo Álvarez, encontró que, en el escenario más pesimista, el precio de ISAGEN es de 1.350 millones de dólares. Sin embargo, el Consejo de Ministros aprobó ofrecerla por 450 millones de dólares. La valoración técnica realizada situó su precio en 1.956 millones de dólares, es decir, 1.506 millones de dólares más que el precio base sobre el que se está ofreciendo: o sea, 4,3 veces más del precio de venta. Significa que el gobierno quiere feriar un bien público, propiedad de todos los colombianos, por una cuarta parte de su valor real.
Todos los colombianos debemos rechazar este atentado del Fondo Monetario Internacional (FMI)y del gobierno de Pastrana contra el patrimonio público nacional, que además es un bien estratégico, porque quien controle la producción y la distribución de energía eléctrica queda también en control de la economía nacional, y al quedar ésta en manos extranjeras en cualquier momento podrían ocasionar un colapso del país. Es decir, la soberanía económica y la seguridad nacional estarían en grave riesgo. Hago un llamado a todas las organizaciones sindicales, a las instituciones cívicas, a las agremiaciones de todo tipo y a las personalidades patrióticas y democráticas, a que conformemos el más amplio frente de defensa del patrimonio público nacional, e impidamos este saqueo que se intenta hacer privatizando ISA e ISAGEN.
Tomado de: http://www.moir.org.co/NO-A-LA-PRIVATIZACION-DE-ISA-E.html
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